Cuando pierdes a alguien se supone que pasas por diferentes fases,…según los expertos se llaman las fases del duelo. Hablamos de rabia, de incomprensión, de recuerdos, de preguntas, muchas veces de respuestas vacías de sentido,…y sobre todo de dolor.
Duele que te dejen, que no se cumplan las promesas hechas, que su respiración ya no comparta tu mismo espacio, que su mano ya no te ayude a caminar. Duelen los besos que no diste, los perdones que no existieron, duelen miles de palabras y miles de silencios…duele cada lugar, cada persona, duele su ausencia y duele intentar comprender lo incomprensible.
Hablamos de tiempo para intentar paliar un dolor con la esperanza de que todo cambiará, de tener aliento para volver a empezar, pedimos tiempo al tiempo para llorar miles de lágrimas y acostumbrarnos al olvido. Pero no consigo entender que se deje una vida entera a un tiempo que no sabemos si va existir, no sabemos si existiremos durante ese tiempo que creemos que debemos concedernos para estar algo mejor.
Creo en el ahora, en esfuerzo de cada ser, en las explicaciones dadas, en las miradas sinceras, en los pasos, en las decisiones, en las personas que están y en las que intentan entenderte, las que lloran contigo y te regalan su tiempo por si necesitas que te recuerden que siempre se acaba por respirar.
Creo en lo que se sintió, en las promesas, en aquellos ojos,…y de repente un día aún en la distancia, artificial pero necesaria, pides a gritos que vuelvan para abrazarte, por que tienes miedo, temes y necesitas que este, de una manera u otra. Quizás por que necesitas un abrazo consciente de ser una despedida o para que se pueda volver a creer en la reubicación de un vinculo eterno.
Entonces, no hay respuesta,…estas preparada para una negativa, anhelas una presencia y sueñas unas palabras, pero no estas preparada para que no este. No estas preparada para hacer frente a realidades, que no es sinónimo en este caso de verdades, que duelen más que una explicación . No creíste jamás que no estaría, repites en tu cabeza aquellas palabras que te contaban que a pesar de todo siempre estaría ahí, de una manera u otra pero siempre estaría. Pero la realidad es que no esta, que te sacrifico, que fuiste la parte de la historia que decidió que ya no existiera. Y el dolor se hace más grande, ya no hay rabia, ni se quedo el rencor, sólo dolor,…lo cuidaste todo para seguir adelante y la otra persona te abandono, te dejo, necesito separarse de ti para seguir con su vida. Ni siquiera apareció para recordarte que puedes respirar, no apareció para explicarte que necesita esa distancia, no apareció para decirte que te separes,…entonces es en este momento que te das cuenta que no hay dolor comparable, ni explicable, no hay sueños soñados ni la costumbre de amar,…pero si te haces consciente de que sin duda estas pasando a otra fase.
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