jueves, 21 de octubre de 2010

Un monton de defectos....

Hoy en día parece que la gente con la que me cruzo en esta vida tiene más conocimiento de sus mayores virtudes que de sus defectos…en realidad no entiendo por que, ni cuando se decidió ser asi. Cuando decides en la vida dejar de mejor aquellos aspectos que condicionan tu mundo.
Mi meta en un primer momento es conocer mis defectos, no me los digas tu que yo los sé y solo asi los podré intentar transformar. Tengo una lista larga que empieza con un soy…soy impulsiva, caprichosa, impaciente, curiosa, controladora, perfeccionista, no perfeccionista, más bien exigente,… ahora he descubierto que soy muy llorona, amo desmesuradamente y me descubro con facilidad, a veces distante, nada celosa (si lo incluyo en mis defectos)…
Pero hay un defecto que quizás sea el que me cuesta más asumir y que el mayor dolor me causa,…siempre hablo mucho de lo que pienso de lo que siento, casi con independencia de quien me escucha, no con independencia pero si con poco filtro. Pienso que quien esta a mi lado es predeciblemente bueno, no hará de mi información emocional una herramienta para utilizar en una guerra. Me muestro tal cual soy, me siento así, actúo así y no pienso si voy a ser juzgada o no.
Mis mayores heridas son producidas por esta información regalada a personas que no fueron sinceros y dejaron que mi corazón se agrietará por ellos, amigos que vienen, conocidos que se van y parejas que se alejan con miles de características tuyas en sus bolsillos. Yo no les haría daño, no les utilizaría y por esta regla de tres pienso que ellos tampoco a mi. Y es cuando aparece en mi vida la decepción, cierto es que ha sido compañera en tiempos pasados , en los presentes y seguramente también en los futuros. También es importante recalcar que las decepciones cada vez son menos y se pasan más rápido, no sé si son los años o es que la creencia en el ser humano va quedándose en un segundo plano.
Pero es importante contarle al mundo que este defecto tiene un sentido, soy como soy, me gusta comportarme como me pide el alma y mi cuerpo, sólo así las personas nos sentimos plenamente realizadas y preparadas para seguir adelante con nosotros mismos. Si si yo dije esto, pero esto me demuestras donde te quedas tu en mi escalafón de gente amada,…en el sótano.
Creo que este defecto desemboco en otro tremendamente útil en ocasiones y en otras creador del dolor más doloroso,….el rencor. Tengo un rencor que se cultiva en silencio y dejo el histerismo primario a un lado para saborear las vueltas que da la vida….
Y con todo ello después de tantos años mis defectos son los mismos, más asentados, menos dolorosos, más controlados y sobre todo más conocidos. Por eso creo que hoy por hoy sé como soy, me conozco y a pesar de las puñaladas en el corazón que me lleve de recuerdo no cambiaria mi forma de ser por una más fria, más calculadora y con menos riesgo,…supongo que ahí me encontraría con el defecto de no saber dejar de ser aburrida….

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