A medida que el corazón se va recuperando, me doy cuenta que el dolor no desaparece jamás,...y eso lo afirmo cuando sé que ya vuelvo a respirar y que nada termino, todo volvio a empezar. Debemos tener en algun rinconcito en el alma donde reposan un monton de momentos y personas que nos hicieron daño, hay dolores que quieres guardar para siempre por que es lo único ya que te queda de la persona que amaste, y además empiezas a ser consciente que jamás volverás a saber de ella. Si, es cierto que hay millones de sonrisas, momentos increibles, sabes que te amó como nadie y también sabes que jamás amaras como le amaste a él,...pero el último suspiro te dejo un dolor inborrable en tu camino, alque de alguna manera seguimos aferrados y seguiremos durante millones de años...
Con todo ello y teniendo muy presente que ya estoy en ese movimiento de muñeca que hace que giremos la paginas de este libro que es la vida, siento orgullo de saber recolocar el dolor, tener en cuenta que forma parte de nuestras vidas. Seguramente me queda el paso de entender algun porque, pero estoy en la etapa en la cual me reconcilio con la vida, soy capaz de ponerme frente al mar y sonreir al Azúl, me acerco a quien puedo acercarme para explicar mi dolor y conocer si existe algun dolor que yo misma cree y saber pedir disculpas, saber entender que me equivoque,...no pasa nada, quizás lo que si le reclamo a gente que se quedo al otro lado de la pagina fue esa valentia para enfrentar un " lo siento" o un " perdoname"...
Con todo ello,...me quedo con el Azúl explicandole a él todo aquello que me gustaria trasmitir a personas que tengo lejos...y que sin duda sigo queriendo, aprenderé a vivir con esta forma de querer....
No hay comentarios:
Publicar un comentario